| Foto: El Rey de Israel |
"Aconteció un día, que entró en una barca
con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y
partieron.
-Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una
tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban.
-Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: !!Maestro,
Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas;
y cesaron, y se hizo bonanza.
-Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se
maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los
vientos y a las aguas manda, y le obedecen?"...
Lucas 8:22-25
Muchas veces las olas se levantan tan altas y grandes
que olvidas que el Señor está dormido, allí, descansando junto a ti. Él
duerme porque quiere saber cuanto confías en Él.
Tú estas llamado a batallar, tienes que caminar
sobre la palabra, sobre tu tormenta y pasar al otro lado del lago.
Dentro de esos vientos, huracanes y olas gigantes que
se levantan, tienes que ver la Gloria de Dios.
Apóstol Efraín Moreno.
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